¿La canción más romántica que existe en la vida? Nosotros tampoco sabemos, bueno, al menos yo no, hasta que probé FF VIII.

Con el pretexto de que hace no mucho que se estrenó este remastered, recordé una de las cosas más tristes y más felices que ocurrieron en mi vida.

Lo anterior, por supuesto, depende del punto de vista que quiera verlo. A veces me amargo tan sólo de acordarme y otras, vuelvo a ser la persona más feliz del mundo.

Final Fantasy VIII, para muchos, puede ser el menos favorito de toda la franquicia, y más aún si nos ponemos a pensar en FFVII, FF VI o FF III.

Portada de Final Fantasy VII

Sé lo importantes que son para la industria, y aunque quizá la octava entrega no contaba algo centrado tanto en la fantasía sino más enfocado al romanticismo, la realidad es que sigue siendo de mi top 3.

Agárrate, porque estás a punto de leer mi historia con la canción más romántica de los videojuegos…

La canción más romántica de todo FF

Si me preguntaran sobre cuál videojuego fue el que me hizo “sentir” que no había algo más increíble en ese momento, fue FF VIII.

Es bastante sencillo de explicar para mí. Si bien tengo recuerdos muy cool con Ocarina of Time, Yoshi’s Island o incluso Resident Evil o Silent Hill, FF me llevó por una avalancha de romance hasta su final.

Hay escenas muy épicas que recuerdo –y no terminaba de comprender del todo por mi bajo nivel de inglés-, sin embargo, lo visual siempre fue un gran atractivo.

Por ejemplo, la manera en que Rinoa obliga a Squall a bailar una pieza de un vals y éste falla miserablemente…

Por si no lo recuerdas, me refiero a esta escena.

Probablemente la cantidad de pixeles te duela, pero, en ese momento, me importaban solamente tres cosas:

  • La constancia de Rinoa para sacar a bailar al protagonista, que, aunque puso resistencia al inicio, finalmente logró convencerlo
  • La negatividad de Squall de relacionarse con otras personas, pues anteriormente otras chicas quisieron sacarlo a bailar y pues no
  • Su cara cuando Rinoa tiene que irse, pues solamente realiza eso, que la gente viene y se va, y que bajó la guardia otra vez

Son tan sólo algunas de las cosas que nos podemos dar cuenta en un fragmento de gameplay/video de menos de cinco minutos, pero, el inicio de ese romance estaba ahí, perfecta y bellamente implícito.

La búsqueda de la canción más romántica

El encanto que esta escena provocó en mi fue tanto que me decidí a buscar el nombre de esa melodía.

Después de mucho tiempo me di cuenta que era una versión remezclada de la canción final del juego.

No te preocupes. No te arruinaré la sorpresa de lo que ocurre en el final de este videojuego, pero sí te hablaré un poco de Eyes on Me, la canción más romántica que pude haber encontrado.

Eyes on Me es una de las canciones más románticas que alguien pudiera dedicar a la persona que ama.

Los sentimientos a través de la música

Tiene de todo: hermosa letra, acompañamientos musicales que evocan a querer estar abrazados hasta que se entuma todo el cuerpo y, además, un ritmo muy especial para bailarse como una pieza lenta.

Pero, lo mejor que tiene, es el significado dentro del juego. Dos personajes (que no mencionaré para evitar arruinar el juego) sienten una atracción mutua, sin embargo, sus capacidades sociales les impiden hablar.

Por un lado, X no tiene la suficiente confianza para acercarse a la otra persona, y en la otra parte, a pesar de que sabe lo que siente, no se cree capaz de comunicarlo de la manera correcta.

La canción más romántica de Final Fantasy

La lírica de Eyes on Me gira en torno a este dilema: dos personas en polos opuestos que se miran con ternura y amor, y que dicho sentimiento los lleva a preguntarse si es real o sólo una fantasía producida en su mente.

Escúchala. Dime si no te llega al corazón. De verdad, es la canción más romántica que podría alguien dedicar.

¿Por qué es el recuerdo más triste y más feliz que tengo?

Eyes on Me quedará grabada de por vida en mi memoria por la historia que cuenta –en el contexto del juego- y toda su composición musical, pero más allá de eso, por la persona que le dio un significado más profundo.

Sin entrar en detalles, durante mis años de universidad pasé por situaciones muy difíciles, mismas que me hicieron caer en un ciclo de no querer relacionarme absolutamente con nadie.

Lo anterior sólo fue el yunque que cayó en un lago completamente congelado, y prácticamente mi interacción social se redujo a ceros y eso no me molestó.

¿Qué si fue un problema? Sí, lo fue, bastante, pero afortunadamente, hubo alguien que logró sacarme de ese hoyo, y se convirtió en un contexto similar al baile del juego.

Esta persona me miraba sin que yo la diera cuenta, y en mi caso ocurría lo mismo.

Verla correr por los pasillos de la universidad (o al menos su cabello, porque no era de estatura muy alta), fueron cosas que nos unieron poco a poco.

Algo así la ventana de mi salón, pero sin Kary Perry

Labor de convencimiento para que hiciera ciertas cosas aunque “yo no quisiera” fueron pequeñas luces en esos tiempos difíciles, y sin extender las cosas, finalmente decidimos tener una relación.

Fue bastante curiosa la manera en que ocurrió todo. Al igual que en Eyes on Me, cuando ella me miraba seguía preguntándome si era real o solamente algo que ocurría en mi cabeza, y afortunadamente no lo fue.

Y entonces… ¿Qué pasó?

La relación avanzó durante muchos años y cuando las cosas se pusieron más formales, los planes sobre una boda eran inminentes, y yo estaba feliz con eso.

Me clavé tanto que decidí que Eyes on Me sería una de las canciones de la boda.

Recrear una parte de esa romántica escena en la vida real… ¡Uff! Lo tenía súper grabado en la cabeza, y estaba seguro que sería igual de atractivo para ella una vez que viera los –casi imposibles- pasos de dicha coreografía.

Canción más romántica

Recuerdo que se la dediqué y le pedí que la escuchara sin darle información sobre de dónde había salido dicho tema. Ella dijo que no (o bueno, que sí), pero con la condición de que Flightless Bird, de Twilight, también tuviera un espacio.

Por supuesto que acepté. Al final, son cosas que se planean entre dos personas, y llegar a acuerdos es lo mejor.

Desafortunadamente, todos cometemos errores, y después de cuatro años, por malas decisiones de mi vida, las cosas tuvieron que terminar.

Actualmente, no tengo intenciones de volver a pasar por lo mismo.

No es como que pueda decir que Eyes on Me es la canción para casarse “con cualquier persona”, sino solamente la veo como algo que debió pasar con esa persona en específico.

Quizá las cosas no salieron como esperábamos y la mayoría del tiempo no será así, sin embargo, no me arrepiento de nada, de esa fantasía que tristemente, llegó a su final.

Ahora tengo un nuevo pretexto para volver a recordar todo esto porque el remastered de Final Fantasy VIII ya se estrenó y puedo llorar en el baño gracias a su versión de Nintendo Switch.

Donde quiera que estés, esto es para ti. Te deseo lo mejor. La canción más romántica de todo Final Fantasy siempre será tuya.

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